Tribalistas si, Ciudadanos no!

A  cierta distancia, en el  tiempo, del  desmantelamiento del campamento saharaui de Agdaim Izik,el lunes 8 de noviembre último .El lunes negro  ya es histórico  . Y después de una batalla campal entre las fuerzas del orden y el  grupos de individuos alzado  , con la consiguiente pérdida de once uniformados-muertos a cuchillazos ,y al estilo del difunto terrorista Zerkawi (muerto en Irak) – y dos civiles , amén de los disturbios materiales y logísticos.

Lejos de la consecuencias últimas de dicho acontecimiento , el observador imparcial no puede  dejar de pasar por alto un fenómeno  presente  en todo aquello , sobre todo  en las mentes de las gentes, sin ello es dificultosa    la comprensión del trasfondo de los  acontecimientos del 8 de noviembre pasado.  Es la presencia del sentimiento tribal, no sólo como grupo humano diferenciado , si no también como ideología política,  y como el argumento más fehaciente frente a las autoridades para conseguir más beneficios .Pues en las últimas elecciones municipales  y por primera vez aparecen en escena listas de una misma tribu sin nadie más  . Echo insólito e  inesperado  y poco común, en una región, donde hasta ahora,  las diferencias tribales nunca han sido motivos  para discrepancias  políticas ,raciales , matrimoniales o de residencia , o de pertenencia a una formación o  partido político , aunque  la  voix populis siempre ha hablado de  un¨ reparto¨ de partidos nacionales entre diferentes tribus . La pertenencia a una tribu recobró más que nunca vigencia y fuerza  como  movimiento que objetiva poner de rodillas al estado y crear  discordias,  ver mismo guerras civiles, si no se remedia a tiempo. Ese sentimiento a flor de piel no esta lejos de los principios fundacionales   del  éxito de Agdaim Izik  como movimiento de masas  en un principio . Se sabe que los  primeras tentativas fracasadas para crear campamentos era dde carácter tribal , que mas tarde y después del fracaso en el intento,  se han juntado en uno solo (Agdaim IZIK).

Y dicho sea de paso, lo que nunca  han entendido las autoridades marroquíes, en cuanto al trato con los saharauis ,es   la idiosincrasia de la sociedad de origen beduino, desconociendo por lo general que la sociedad beduina es una sociedad egocentrista ,desde el punto de vista de la equidistancia del  epicentro de la noción de poder . Entiéndase que hay una estratificación social , pero ésta en realidad es más mental que práctica  en el sentido que cada cual se siente el ´maestro´, el centro , el valorado , el que vive del orgullo y de salvaguardar el honor de sus gentes . La ¨asabya¨ de la tribu es el nervio inductor , en las mentes de los miembros de   la misma  del sentimiento de ¨defenderla¨ y sus valores más elementales,  y sobre todo  salvaguardando  las diferencias de las otras comunidades o tribus   . La tribu de por sí es considerada  como   ´patrimonio¨ colectivo exclusivo , ficticio a veces ,  que se basa en el derecho a la diferencia, heredada o practicada durante milenios, siguiendo casi  siempre  una vía primogenitica, aunque en algunas tribus importantes del Sahara, en la práctica diaria,   el trato es mas  matriarcal que otro   . Hoy en dia , ese sentimiento, es de por si-pensando en una sociedad moderna – un sentimiento negativo  evidenciando  un lastre mayor y peligroso,  freno inquebrantable a la consolidación del sentimiento de  una  ciudadanía , si se quiere  ir en dirección a un verdadero desarrollo que beneficia a toda la comunidad .El estado marroquí siempre ha tratado de ser complaciente con esos notables ¨representantes ¨  de sus tribus .

El tribalismo  es la verdadera identidad del beduino por excelencia , sentimiento que echa atrás, casi siempre, el sentimiento de pertenencia a una nación . En el fuero interno del individuo beduino cobra mucho más importancia  la pertenencia tribal que nacional exceptuando algunas mentes libres y cultas   . Y esa dicotomía antagónica entre esos dos sentimientos  opuestos hace que no cuaje una línea divisoria entre ser o no ser ciudadano . El  tribalismo para muchos es más importante y beneficioso que ser  ciudadano

El tribalismo ha sido siempre el caballo de batalla de unos cuantos oportunistas, llamados chiujs o notables,  del cual se aprovechan a lo largo de los tiempos . Se practicaba lo mismo en tiempos del colonialismo español, del francés  también, y hoy más que nunca sigue vigente . Y  se manipula tanto que los gobernantes, en lugar de consolidar  programas y tratos que objetivan el sentimiento de ciudadanía , caen en  la   trampa y  el error de intentar ¨equilibrar ¨ las tribus convirtiéndolas así   en  el mayor impedimento real  de un cambio notorio que permita un  desarrollo verdadero  y una convivencia pacífica  y honorable  .Y Sobre todo como barrera infranqueable  del resurgimiento del sentimiento de pertenecer a una ciudadanía .  En estos casos seria una utopía hablar de sentimientos nacionales o de pertenencia a una comunidad más mayor .  Hoy por hoy, todos  quieren tener sus gobernadores , embajadores , sus licencias ,incluso sus propias ciudades  etc .Y su única receta es la presión  al  estado con reclamos  pocos  solventes, pocos convincentes  y fuera de contexto y en la mayoría de la veces como derecho inalienable y legitimo de su tribu  por derecho natural . Es incongruente que un estado que padece la enfermedad del separatismo  obra en descuartizar  a su propia ciudadanía en nombre del equilibrio tribal , sobre todo, obrando en beneficio  de unos cuantos desequilibrados , oportunistas ,que se aprovechan  de la situación política del territorio que dista mucho de ser   motor de  equilibrio y de paz social.

Tenemos el derecho a la diferencia , pero no a la diferencia retrograda y manipuladora . Entiéndase que esa diferencia debía de ser positiva y que permita una pluralidad objetiva  y no un desarraigo arcaico y reaccionario. Pues tal desarraigo y tanta desunión,  cada vez más notoria,  no creo que sea ideal para ningún tipo moderno de autogobierno  que objetiva una convivencia pacífica. Y  mas   peligroso aun seguir contribuyendo  en el  cultivo ideal para guerras civiles y desastres impredecibles . De allí si que no se salva nadie .